Un camibuzo que captura ese instante donde la música sube, las luces parpadean y el cuerpo entra en trance. Su malla translúcida con líneas brillantes simula ondas sonoras que recorren la piel, evocando el deseo y la energía eléctrica del clímax nocturno. Diseñado para quienes viven la fiesta como un ritual: libre, audaz y sin miedo a ser vistos. Su estructura ligera abraza el cuerpo, dejando que la silueta hable mientras la noche se enciende. Una pieza pensada para transformar cada movimiento en arte.